Mosquitos modificados genenitcamente.
Todos los días de la semana, a las 7 de la mañana, un camión recorre lentamente la ciudad de Piracicaba, en el sudeste de Brasil, con una carga muy preciada: mosquitos. Desde las ventanas, va arrojando más de 100.000 mosquitos, que vuelan en busca de pareja.
Pero no son mosquitos comunes. Fueron diseñados genéticamente para pasarles un gen letal a sus crías, que mueren antes de alcanzar la adultez. En pruebas de laboratorio, este método logró reducir la población de mosquitos en más de un 80 por ciento.
Esos bichos biotecnológicos podrían convertirse en la flamante arma de la guerra eterna de los humanos contra el mosquito, que se cobra la vida de cientos de miles de personas al año por la transmisión de la malaria, el dengue y otras devastadoras enfermedades, lo que le vale el título de ser el animal más mortífero que existe. Esa guerra se ha vuelto más acuciante con la "explosiva" propagación del virus del zika.
